27 January 2007

LA PREGUNTA ES LA SIGUIENTE, ¿PORQUÉ SEDUCE TANTO EL PUNTO HOY EN DÍA?

(Podéis dar vuestras respuestas en forma de comentario abajo. La más sustanciosa tendrá premio.)

roger



Para introducir el tema, Roger Masdéu nos manda unas fotos con su propia historia que contar. Resulta que se fueron él y Ricardo a Nîmes a pasar unos días en casa de sus amigas y amigos franceses. Por cierto, la decoración de la casa es de lo más decadente que he visto en mucho tiempo, me encanta.


roger


Al comienzo de la estancia Roger sacó el punto, según él, ¿qué mejor que tejer en un lugar del viejo mundo en donde todo se queda parado hacia las seis de la tarde…? Al principio los demás se decían ¿qué demonios hace este bicho raro? O bién, lo observaban cautamente como si de una abuela avant la lette se tratara.

roger tejiendo



Poco a poco la obsesión de Roger fué calando hondo en el grupo hasta acabar imponiéndose sin necesidad de demasiado esfuerzo, lo que finalmente se suele llamar seducir. Al final y por este motivo nos ha mandado las fotos, el punto dominó las veladas Nimenses de invierno alrededor de la chimenea en compañía de un precioso Golden bostezando espachurrado encima de la alfombra turca del salón.

roger seduciendo al grupo
por cierto, la sessión de fotos tampoco tiene desperdicio alguno

21 comments:

betty said...

De momento no respondo a la pregunta, sólo dejo el comentario para deciros que me encantan las fotos... ay! dan ganas de estar allí!

Maxiavida said...

Oooooh.. qué chimenea!!

Pues a mí el punto me seduce porque me envuelve su ritmo, su mantra... Tejer, para mí, es una actividad espiritual, además de un disfrute para los sentidos: ver cómo el tejido crece entre los dedos, sentir las texturas de los diferentes tipos de hilo, oír el chocar rítmico de las agujas, oler cómo la madeja va tomando el olor de los lugares a los que nos acompaña... Voy a por mi labor!!

Pilar said...

Tejer nos arrastra a un mundo de tranquilidad, donde la prisa se diluye en el ritmo de las puntadas,
donde solo compites contigo misma. El trabajo, la familia, los niños, todo te sobra en esos momentos. Estas sola, pero no necesitas a nadie mas a tu alrededor. Como decia Lia, nunca me he sentido mas acompañada que sentada sola en un sofa con mis agujas .

Lía said...

Seduce, porque en los tiempos que corren poder crear algo con tus manos es algo sorprendente, y que, a mí al menos, me hace sentir viva.
Aunque en un principio a mi lo que me enganchó fue el ritmo, tejer hacía que me relajara de manera automática, es una sensación de concentración-relajación, muy satisfactoria.

debolsillo said...

Hola:
Yo estoy convencida de que cuando tejemos y a nuestro alrededor la gente expresa su deseo de aprender a tejer (a veces incluso lo hacen) o de retomar esta actividad, es por lo que los psicólogos llaman "deseo de emulación" y que toda la vida del Señor se ha llamado envidia. Y ahora más con las lanas tan bonitas y las agujas tan chulas que tenemos.


:)

esperanzaypunto said...

Yo creo que es por la parte crativa, como el color, textura de la lana nos inspira tejer. A veces vemos la lana, y si nos gusta, pero no sabemos que hacer con ella y de repente un buen dia, se nos ocurre... Si encima diseñamos nosotros mismos el patrón ya ni te cuento...

Victoria said...

Tejer me transporta a un mundo de calma, tranquilidad, concentración,... no existe el estres ni la prisa, solo estoy yo, el clic clac de mis agujas, el vencer-dominar al terrible patrón, mi contar puntos interminables y por supuesto las texturas y los colores de las lanas. Para rematar momentos tan intensos al final tienes una prenda tejida por ti y que a mi me llena de orgullo y satisfacción.

Victoria said...

Por cierto las fotos estupendas.

Ojala pudiera estar alli ahora mismo.

koletta-1 said...

A veces, la vida, el trabajo nos marca un ritmo vertiginoso, imparable. La lana, las agujas y el ganchillo se van empolvando plácidamente.
Cuando sientes que todo va a estallar y necesitas volver al refugio del sosiego, las lanas de desperezan, las agujas comienzan a entrechocar alegres al ritmo de la música ancestral y el ganchillo teje redes de unión con el mundo exterior, para no desvincularse de él.
Entonces, las manos enseñan orgullas el resultado de las obras, algunas para la familia que lucen con satisfacción, otras para los amigos que las contemplan y agradecen fascinados y otras, para mi que al verlas me recuerdan qué bello es el universo de la lentitud.

malglam said...

En el mundo actual estamos acostumbrados a ser simples consumistas. Lo más que podemos elegir es el color el jersey que nos pondremos esa mañana.

Tejiendo podemos diseñar prendas únicas que se adapten a nuestros gustos y personalidad, haciendonos a nosotros también únicos.

Tejer nos hace ser creativos y nos separa de la uniformidad.

Carmen Mari said...

Después de todo un día lleno de prisas, stress, mucho stres, cae la noche y te sientas en tu mesa camilla o en tu rincón preferido. Entonces todo se transforma, aparece la paz, la tranquilidad, el sosiego, y estas tu contigo misma, con tu labor, y tus pensamientos. Y Estos momentos son solo tuyos.

betty said...

A mi el punto me seduce por varios motivos:
1)La monotona repetición de los puntos y el cliqueteo de las agujas me desestresa
2)Los diferentes patrones y técnicas me suponen un reto. Me hace aprender cosas nuevas.
3)Me supone poder regalar mi tiempo a las personas que quiero, en lugar de gastar el dinero en cosas que muchas veces no necesitan.
4)Puedo adaptar los patrones y hacer ropa que me siente bien a mi, y sólo a mi. Estoy harta de que mi cuerpo deba adaptarse a la talla standard de las tiendas, y no al revés.
5)La lana es una droga. Comprarla y almacenarla es el único vicio que tengo (o al menos que confieso!).

Maluaral said...

Yo creo que tejer seduce mucho a nuestros sentidos, y en ciertos momentos de nuestra vida.

Las texturas de los distintos materiales acarician a nuestras manos y cuerpo cuando usamos una prenda tejida.

Los maravillosos colores agrada tanto a nuestra visión que nos permite imaginar combinaciones para deleitarse en una labor terminada.

El gusto, yo creo que se nos hace agua la boca con algunos materiales y colores... jiji como no los podemos probar.

Nuestro olfato nos permite transportar nuestra imaginación con los aromas de las lanas naturales, que nos hacen hasta suspirar.

Nuestro oído al percibir el ritmo que producen los palillos al tejer nos entrega mucha tranquilidad, es el latido de nuestra labor.

Y ni hablar que nuestro cerebro desarrolla habilidades para estar en constante creación.

En cada punto dejamos pensamientos, dejamos amor, cada prenda es única y nos hace únicas. Es nuestro legado de como vivimos la vida y como queremos compartirla.

VIVA TEJER!!!!!

Isa said...

A mí me gusta tejer por varios motivos:
1) Me gusta hacer cosas con mis manos y luego regalarlas, es para mí la mejor manera de demostrar lo que aprecias a una persona, regalarle tu tiempo (y tu dinero, que la lana tiene unos precios...)
2) Me gusta poder hacer cosas que no puedo comprar, elaborar aquello que quiero tener y no encuentro en el mercado, por que no existe, porque no se adapta o porque no me gusta el color :P. Es el caso de las manoplas para Arnau (demasiado grandes o de algodón) y l@s bolsit@s (funda para la cámara de todos, un mini-monedero...).
3)El tacto y la textura de algunas lanas y algodones es tan... Además que satisfacer la vena consumista comprando lana es una de las mejores maneras, luego harás algo con ella (aunque sólo sea contemplarla).
4)¡Me encanta participar en la tertulia! Ir sin proyecto no es lo mismo ;) Por cierto, nos vemos en la próxima!

Hombre Araña said...

Simplemente porque la gente no sabe que hacer para liarse la madeja

gennie said...

a mi me encanta por que puedo elegir... el color, la textura, el patron, el sitio donde lo haré, por la noche, por la mañana... y a quien no le gusta que le pregunten -huy, que chal más bonito ¿donde lo has comprado? - y contestar - lo he tejido yo! :D

Pushka said...

"à la recherche du temps pardu" (Marcel Proust), el punto me recuerda tal magdalena lo que fui, los puntosa con los que me tejo en la actualidad y el resultado final del mañana. Me seduce porque no puedo evitar pensar en los que quiero, estén o no conmigo. Me seduce porque me gusta ser seducible...

Maxiavida said...

3)Me supone poder regalar mi tiempo a las personas que quiero, en lugar de gastar el dinero en cosas que muchas veces no necesitan.

Betty, me apunto eso!!!

olatz said...

Es crear,y crear es una grata sensación.Tejer es un poco como ser pintor....o diseñadodor..... o carpintero.... o un poco ingeniero y arquitecto también.A base de puntos tejemos rectas,y a base de rectas creamos planos.Y con esos planos creamos volumen.Y podemos escoger el color.....y también la forma....¿cómo no va ha seducir?

olatz said...

Como lamento la falta ortográfica .
Ya no tenía posibilidad de restaurar el fallo.¿cómo no va a seducir?

meropa said...

Creo que es dar rienda suelta a tu creatividad. Hacer algo bonito, a tu gusto, conforme tus necesidades, algo bonito,o algo útil, quizá ambas cosas a la vez. Al mismo tiempo te ayuda a apreciar más las cosas, porque sabes el tiempo que cuestan, a apreciar más las ideas, pues una lleva a la otra; además de fomentar la creatividad, fomenta la paciencia, y te saca el arte que llevas dentro!